Crecemos. Con la madurez, abandonamos algunas actividades. De otras, cuesta más desprenderse. Jugar es una de ellas. Cambiamos muñecos reales por héroes virtuales. Carreras de coches, y balones, por videojuegos. Reemplazamos el sueño de formar parte de un equipo NFL por el de crear el nuestro propio en el ciberespacio. Fichamos, traspasamos, drafteamos… la fantasy es nuestro juego favorito; y los jugadores que nuestros equipos, nuestros nuevos particulares juguetes.
Sin embargo, lo que ninguno de vosotros sabéis, es que mientras dormís soñando con touchdowns y field-goals imposibles, los jugadores de vuestro equipo de fantasy cobran vida propia.
- ¿Os podéis creer que me ha puesto en el “trade-block”? ¡A mí, que soy una primera ronda indiscutible! –protestaba Antonio Brown mientras salía con sus compañeros de la pantalla y se acomodaba en el escritorio-.
- Ya te dije que lo del casco traería repercusiones –trataba de consolarle Fitzgerald-. No debiste aparecer en la portada del Madden. Tarde o temprano, la maldición se cobra su precio.
- No me habléis del Madden, no me habléis. ¡Como me cruce con quien puso los ratings de este año, me va a oír! –se quejaba amargamente Keenan Allen-.
- Ratings, maldiciones, traspasos… parecéis niños –sentenció Brady-. ¡Cuándo os daréis cuenta que la fantasy no es el football real! Fijaos en mí, por ejemplo. He sido 6 veces campeón del SuperBowl, este año puedo ganarlo una séptima vez, y en los rankings no aparezco ni entre los 12 primeros quarterbacks –dijo mostrando sus manos repletas de anillos-.
- Para ti es fácil hablar, lo tienes todo; pero a algunos sólo nos conocen a través del juego –replicó McCaffrey-. Puede que nuestros equipos no aspiren al título, pero proporcionar buenas puntuaciones de fantasy nos hacen populares entre los aficionados. También nosotros tenemos derecho a nuestro ratito de fama. Y a algo de publicidad que nos aporte un sobresueldo, por supuesto.
Todos rieron la gracia, pero Brady siguió con su disertación.
- No lo entendéis. La fantasy está pervirtiendo el football. Hace que se extraigan conclusiones injustas. Un tight-end sólo parece bueno si consigue muchas yardas, pero ¿cómo valorar su aportación bloqueando? Gran parte de la notoriedad que tenéis muchos runningbacks se la debéis al trabajo oscuro de vuestros compañeros.
- Y otra cosa –apuntó Sherman-. El comisionado Goodell se aprovecha del afán de los propietarios por conseguir mayores puntuaciones para favorecer cada vez más el juego de pase y lograr altas anotaciones. ¡Yo ya no sé cómo vamos a defender los cornerbacks a los wide-receivers! Sin el apoyo popular, nos será imposible revertir esta situación en las negociaciones para el próximo convenio colectivo.
- A esto me refiero –continuó Brady-. La liga utiliza la fantasy para sobrevalorar a los jugadores en “skill-positions”. La imagen que vende la NFL no son los sufridos gordos de las trincheras, fundamentales en el juego, sino la estilizada y excéntrica estrella anotadora, líder de las clasificaciones fantásticas. Esto al final repercute en los salarios. Creedme, porque para mantenerles en el equipo, yo me lo he tenido que bajar en más de una ocasión –afirmó mientras un murmullo de desaprobación recorrió la estancia-.
- Tampoco vengas ahora de mártir Tom, que a ti bien que te beneficia este sistema –replicó Tucker-. Los kickers somos tan despreciados en la vida real como en la fantasy, siempre recluidos a las últimas rondas. Cada domingo, nosotros ponemos más puntos que nadie en el marcador, pero esto no se refleja así en la fantasy. Sin embargo, a ti te suma igual un pase de 50 yardas, que uno de 5 en el que el receptor consiga 45 más tras la atrapada.
- Luego me estás dando la razón, Justin. La fantasy es una vara de medir injusta para catalogar la valía de cada uno de nosotros. ¿Por qué se valora más un field-goal anotado que uno bloqueado, cuando en realidad, es como si el equipo defensor también hubiese convertido tres puntos? ¿Cómo es posible que un pase incompleto en cuarto down no cuente como turnover contra el quarterback, y sin embargo, sí lo haga un pase perfecto que el receptor se deja robar?
La fantasy es solo un divertimento, no dejemos que nos nuble la visión del football
- Puede que tengáis razón –admitió Kittle-. Quizá la interpretación del football bajo el prisma de la fantasy se haya ido de las manos. Pero no olvidéis una cosa: es una vía muy importante de captación de nuevos seguidores. Muchos empiezan a aficionarse a través de ella. Y esto, nos beneficia a todos. Por tanto, haríamos mal en criminalizarla.
- Sí pero, ¿son estos realmente los aficionados que queremos? Fíjate en Gurley por ejemplo. El año pasado, al final del Rams-Packers, se arrodilló una vez conseguido el primer down para asegurar la victoria en vez de anotar un fácil touchdown. ¿Se lo agradecieron? Al contrario, incluso recibió amenazas de propietarios que le tenían en sus equipos en ligas donde se juegan importantes cantidades de dinero. Como esto vaya a más, los apostadores pueden llegar a corromper la competición.
- Con la edad te has vuelto tremendista Tom, seguro que no es para tanto –señaló Kamara-. Al final, los jugadores de fantasy se adaptan a lo que hacemos en el campo. Como en la última jornada muchos de nosotros ya estamos clasificados para playoffs y nuestros entrenadores nos hacen descansar, ellos adelantan las finales de sus ligas para que no les afecte. Están pendientes de nosotros toda la semana, ¡qué digo, todo el año! Si nos lesionamos, si nos sancionan, si somos el runningback principal o parte de un comité… Pocos aprecian tanto a un corredor de tercer down especialista en jugadas de goal-line; o al 5º WR del equipo, si es el retornador. Y además, es el escaparate ideal para que se den a conocer los novatos.
- ¡Hala maño, claro pues! –exclamó J.J. Arcega en perfecto español-.
- Pero… ¡si no hablas en spanglish, ni con acento!
- Es que, con tanta expectación por ir de propio al draft, ni hablar normal he podido. Todo para ir bien escoscado y ser aceptado allí donde los yankies. ¡Jodo, qué hartico me tienen! Ganas me dan de mandarles a todos a escaparrar, te lo juro por la Pilarica. ¡Coooo, este Goodell es un zaforas destalentáo!
Todo es bueno en su justa medida
- Entonces, ¿en qué quedamos? -preguntó Antonio Brown-. La fantasy, ¿es buena o es mala?
- Todo está bien en su justa medida, Antonio -razonó Fitzgerald-. Quien únicamente se fije en las estadísticas y en las puntuaciones de sus jugadores, se estará perdiendo una parte importantísima de nuestro deporte. Pero si sirve para atraer nuevos aficionados, si permite que entablen amistad jugadores de distintos países, y sobre todo, si se divierten a la vez que siguen la NFL, ¡quienes somos nosotros para impedirlo! Y venga, vamos a volver para adentro, que ya se está despertando.
Enhorabuena!!
Me ha encantado leerlo.
Lo de los quarterbacks y las yardas ganadas por los WR siempre me lo preguntaba ¿por que se le suman al quarterback, como yardas de pase, las yardas que gana el WR corriendo? lo normal sería que se le sumasen las yardas hasta que el WR recibe el balón y luego en la cuenta del WR las yardas que gana tras recepción….