Los Fuenlabrada Wolverines vivieron una experiencia única por primera vez en España, del 31 de enero al 2 de febrero, con un viaje a Orlando. Allí se celebró el Campeonato Internacional de Flag Football de la NFL como parte de los juegos Pro Bowl previos a la final de la Super Bowl.
Hablamos con Hugo Galeano, entrenador de Flag Football Sub12, que guió a su equipo, a la victoria del Campeonato Nacional de España de NFL Flag que les otorgaría el pase a Florida.
¿Tenías en mente que podíais haceros con el campeonato? ¿Los jugadores/niños sabían o eran realmente conscientes de lo que podían conseguir?
A ver sinceramente, pensábamos que era muy difícil porque había mucho nivel. Es verdad, que el año pasado fuimos campeones de la Spanish Flag Bowl en junio, entonces sí que llegábamos con un puntito de motivación y de creernos que sí que éramos capaces. Se dio muy bien el torneo y para nada íbamos con esa actitud de favoritos, sobre todo frente a equipos como Osos de Rivas, Camioneros de Coslada o los Badalona Dracs.
Los niños y el equipo nos lo habíamos planteado, pero tampoco excesivamente, no fuimos conscientes hasta que no lo ganamos. Sí que se fue cambiando el grito de “Campeones, campeones” por “Nos vamos a Orlando, nos vamos a Orlando”. Ahí fue cuando nos lo empezamos a creer un poquito y todos éramos ya un poco conscientes del hito que habíamos conseguido.

¿Cómo comunicasteis a los padres que tenían que viajar? ¿Eran conscientes de lo que estaban consiguiendo sus hijos?
Todos los padres sabían ya un poco sobre el tema y estaban metidos. De hecho, muchos padres ya habían estado investigando cuál era el posible torneo al que íbamos.
Algunas madres nos han comentado que era la primera vez que su hijo cogía un avión, ¿cómo fue ese primer viaje todos juntos?
Estábamos todos muy nerviosos, porque la verdad que yo había viajado, pero tampoco me había hecho un viaje tan largo y bueno al final es un viaje representando a tu ciudad o al país. Eso todavía te da un puntito extra de nerviosismo, tanto los peques como yo, según se iba acercando el momento de competir, nos íbamos poniendo también más nerviosos.
Al final el viaje duró muchas horas y todo eso, era sólo un mero trámite, entonces, cuando ya estábamos allí en el campo, en Orlando, nos dimos cuenta de dónde estábamos realmente.
Sabemos que algunos de los padres fueron con vosotros, pero ¿Cómo fue la convivencia durante el torneo y como es gestionar el día a día de los niños?
La verdad es que fue una experiencia bastante bonita. Habíamos hecho ya algunas convivencias, por ejemplo, cuando vamos a la Spanish, sí que nos juntamos vamos a un camping y nos reunimos un poquito más con las familias para conocernos. Es verdad que durante la vorágine de los entrenamientos, de la temporada, no nos da tiempo a conocernos tanto.
Por otro lado, los chavales fueron bastante responsables por sus cosas. No los tuvimos que llamar ningún día porque se habían dormido, estaban todos muy nerviosos, levantados (risas). Además, el concepto de hacer unión y de estar todos juntos, fue muy bien.

Ese cúmulo de sentimientos, que muchas veces también nos cuesta manejar a los adultos, ¿Cómo gestionáis como coach la ilusión, los nervios, una derrota o una victoria en los más pequeños?
La verdad es que yo hice mucho hincapié en que esto era una selección, porque es verdad que teníamos un montón de peques que podían participar por edad. Pero la NFL nos puso unos cupos, y solo pudieron ir ocho.
Entonces, sí que se lo expliqué mucho a la familia, para que se lo explicaran a sus hijos y nosotros en los entrenamientos también lo hicimos, porque esa situación no es lo que habitualmente hacemos en el equipo. Nosotros, todos los peques que vienen a entrenar y pueden jugar, juegan en un partido. Es lo bonito que te da este deporte, la posibilidad de que vayas con quince chavales y los quince jueguen.
Insistí mucho en que esto era una situación especial y que era muy difícil, primero que nos clasificásemos nosotros y luego, que dentro de los clasificados, no todos iban a poder ir. Tenían un poquito de prioridad los que eran más mayores, porque el año pasado, ellos no fueron campeones de España.
Había que repartir un poquito los méritos entre todos y la verdad es que se lo tomaron muy bien. De hecho muchos, se alegraron porque pensaban que no iban a ser ellos los seleccionados.
¿Fue muy diferente el cambio de nivel al llegar allí? ¿Impactó a los jugadores? ¿Cómo se lo tomaron?
Sí que el primer partido fue un poco frustrante, porque nos tocó jugar contra Canadá, que fueron los campeones. Fue un choque que de realidad. Veníamos de haber ganado el año pasado el Campeonato de Madrid, el de España y encima nos clasificamos para Orlando, estábamos en un subidón. Habíamos llegado al techo por así decirlo, al techo deportivo aquí y cuando llegamos allí nos dimos de cara con la realidad.

En España el fútbol americano no está todavía avanzado lo suficiente y en el resto de los países, eran mejores los jugadores, los coach o la infraestructura que tenían. No es lo mismo ser de Canadá o México que tienen mucho más cercano jugar un torneo en Estados Unidos.
Era el primer año que iba a España a jugar el campeonato ¿Cómo fue la acogida?
Era el primer año de España y el primer año de Irlanda. Los dos equipos pagamos la novatada, (risas) porque se notaba que éramos los más nuevos, toda organización no nos la sabíamos.
Estamos muy contentos, porque allí, la gente es súper maja y todo el mundo estaba pendiente de nosotros. Equipos como México, que lleva ya muchos años, estuvieron también muy cercanos.

Entre que a veces se confunde el rugby, con el fútbol americano y encima explicar que no, que encima está el flag ¿Cómo se han inscrito los niños en este deporte, vienen de ver fútbol americano o tackle? ¿Se ha promocionado en algún colegio?
Pues la verdad es que no sé muy bien como hemos conseguido que haya tantos, (risas). Empezamos con un grupo muy “pequeñito” de seis a diez niños y con el tiempo, empezó como una forma distinta, un deporte distinto. Hay jugadores que juegan en senior que tienen a sus hijos, bueno, no sé muy bien cuál ha sido la transversalidad, no sé si ha sido el niño o el padre, el que ha tirado del otro. (risas)
Al final, llevamos unos seis o siete años en este proyecto y es verdad que en los últimos dos, sí que ha habido boom de gente que ya sabe lo que es. Padres que dicen: “no, yo sé lo que es, mi hijo se ha pasado los balones conmigo en el parque”. Las últimas incorporaciones de peques sí que han sido ya más enfocadas a que conocían un poco el deporte y no tanto: “voy a hacer el rugby americano” (risas)
¿Os ha costado mucho encontrar staff femenino o niñas que quieran jugar a esto en el día a día o de cara al torneo en Orlando que tenía que ser obligatoriamente mixto?
Siempre es mixto, lo que pasa que, es verdad, que tenemos poca participación femenina. No sé muy bien, creo que es un deporte más inclusivo para para cualquier edad, físico y género, por lo que no acabo de comprender qué es lo que estamos haciendo “regulín” para que no vengan tantas mujeres o niñas.
Pero sí, el deporte es mixto, y las categorías en las que jugamos con Fuenlabrada Wolverines tanto en senior, Sub 15, Sub 13 y Sub 12 lo son también.
Es verdad que respecto al staff, tenemos a varias mujeres que participan dentro de la Junta Directiva o son mamás que también colaboran. Una de ellas, Virginia, le gustaba el deporte, entendía bastante de fútbol americano y se ofreció para llevar a cabo el viaje a Orlando. Es verdad que aquí en las ligas españolas y madrileñas no te exigen que sea mixto, puede serlo pero no es una exigencia, allí había una exigencia tanto los cupos como en staff.

Hablando un poco de cara al futuro, por ejemplo, en otros deportes como el tenis o fútbol, los niños tienen claro los pasos a seguir a la hora de hacerse profesionales en el deporte, pero para un niño o niña que juega all flag football, ¿Cuáles son los pasos a seguir, tienen un futuro por delante o es un camino todavía que queda por recorrer?
Ellos todavía no son muy conscientes. Los vamos orientando nosotros un poco y sí, es un poquito más difícil, porque no se conoce tanto el camino a seguir pero, sí que les vamos guiando y enfocando un poquito. Ahora hay Selección Autonómica de Madrid de tackle de Cadete, Selección Madrileña de Flag Football, tienen mucho más cercano el poder aspirar a una cosa u otra que hace unos años atrás.
Nosotros como club creo que seguimos siendo un equipo formativo. Nos ha pasado, hace muchos años yo fui entrenador de Cristina Gómez, que es una de las mejores jugadoras de flag en España. Llegó un momento que aquí en Fuenlabrada, no teníamos categorías y tuvo que irse a un equipo de referencia como Las Rozas Black Demons y construirse allí un futuro.
Nosotros no podemos abarcar tanto. No tenemos ni el staff ni todo lo que necesitamos. A los chavales, cuando les ha llegado su su tope aquí en el club o no pueden aspirar a más, les damos encantados referencias para que puedan irse a otros equipos o incluso aspirar ya a selecciones o a tackle dentro del equipo, que estamos creando la categoría de Cadete.

¿Los niños tienen algún referente en el flag o los buscan más quizás en el fútbol americano en tackle? ¿Miran otros partidos o les enseñáis vosotros un poco que se miren cosas?
Nosotros sí que les decimos que es muy importante verse en lo profesional pero siempre desde una perspectiva de que estamos aquí en España. Sí allí en Estados Unidos, es difícil con la cantidad de jugadores que hay en la universidad o college, imagínate aquí, todavía estamos en vías de desarrollo en este deporte.
Al final no lo hacemos tanto por las miras de un futuro deportivo, sino porque crezcan haciendo un deporte de equipo, en el que cada uno tiene su labor, creemos que es más el beneficio, que las aspiraciones que se puedan tener.
A día de hoy, los referentes que tienen los peques en el Flag Football no existen. Les preguntas y todos te van a decir un quarterback de los Kansas City Chiefs, de otro equipo que esté un poco así más de moda o de los últimos equipos que hayan ganado la Super Bowl. Al final es un poco como nosotros cuando éramos pequeños y teníamos referentes deportivos de lo que fuese más cercano.
¿Cómo ha sido tu carrera deportiva?¿Cómo llegaste a coach de Flag Football? ¿Qué es lo que más te gusta de entrenar a los peques?
Yo llegué a entrenador porque hubo un momento en el que había unos padres, que querían apuntar a sus hijos y me empecé a hacer cargo del equipo sin tener mucha idea todavía de cómo gestionar una categoría. Después me he estado formando, me saqué mi título de entrenador de fútbol americano y finalmente, son unos siete u ocho años los que llevo entrenando diferentes categorías.
Ahora lo que más me gusta, son las categorías de formación, porque los niños son muy divertidos. Te alegran y te amargan la tarde varias veces (risas) pero nada, estoy muy contento con ellos.
Además puedes ver cómo van avanzando y el viaje a Orlando, fue como un puntito de decir bueno, las cosas se están haciendo bien. Fue un refuerzo positivo tanto para ellos, como para el club y para todas las personas vamos varios años aquí trabajando.
Esmeralda Canalda | @esmecnv
Puedes ver la experiencia de los Sub12 de Fuenlabrada Wolverines en la cuenta de NFL Flag
Repasa nuestra última entrada de football nacional: En defensa del quarterback nacional